¿CUÁL ES EL MOMENTO PROPICIO PARA QUE MI BEBE DEJE EL PAÑAL?

¿CUÁL ES EL MOMENTO PROPICIO PARA QUE MI BEBE DEJE EL PAÑAL?

Durante muchos años se han tenido mitos acerca del control de esfínteres, afirmando que el proceso acelerado del mismo, es un signo de inteligencia superior y madurez temprana. El afán de muchos padres para que su hijo deje el pañal va muy relacionado con el ámbito económico, ya que el uso del pañal prolongado es un gasto en la economía familiar; hay otros que buscan el control de esfínteres de su bebe por competencia, ya que el hijo de la amiga, vecina o familiar ya usa el baño.

Sea cual sea la motivación del padre o cuidador, es indispensable tener presente que el control de esfínteres va muy ligado al proceso madurativo del ser humano, donde está implicado el ámbito psicológico – emocional, neurológico y físico.

Por este motivo es importante que tanto los cuidadores como los padres entiendan a través de este artículo, como funciona y como se da paso a paso el proceso de control de esfínteres en las distintas áreas anteriormente mencionadas.

Desarrollo Neurológico y Físico

Para comenzar es indispensable saber que el niño inicialmente alcanza una maduración neurológica, a medida que el niño logre esta dominancia a nivel neurológico va alcanzar una maduración muscular, la cual es imprescindible para conquistar el control de esfínteres. En los niños pequeños hasta los 2 años, la micción es espontánea debido a un reflejo medular. El vaciado de la vejiga es un acto reflejo regulado por la médula espinal y los nervios simpáticos y parasimpáticos. Cuando se da el estimulo simpático (originado en medula troncolumbar a nivel de T11-L2) este hace que la vejiga se relaje y se contraiga el esfínter externo. Mientras que cuando se da el estimulo parasimpático (originado en medula sacra a nivel de S2-S4) este relaja el esfínter interno, estimulando el músculo detrusor haciendo que la vejiga se vacié (orinar). Cuando se llena la vejiga, la presión interior que se va formando estimula los receptores de tensión provocando contracciones reflejas del músculo detrusor y surge la necesidad de la micción. (Alcocer, 2009). En los bebes hasta los 18 meses aproximadamente aun no hay un adecuado desarrollo del esfínter uretral externo, así mismo el niño no ha madurado las conexiones entre el cerebro, el sistema nervioso autónomo y los músculos de los esfínteres, por eso orinan de manera automática cada vez que se les llena la vejiga.

Por lo tanto, es importante tener en cuenta que para la edad de 2 a 3 años hay un aumento en la capacidad de almacenamiento de orina (capacidad vesical) en la vejiga, así como una mayor maduración del sistema nervioso, siendo esta etapa perfecta para iniciar con los niños un fortalecimiento de la musculatura lisa y estriada de suelo pélvico lo cual va a permitir sostener los órganos de la cavidad abdominal y la pelvis, asegurar su posición y apoyar la musculatura del esfínter de la uretra y el ano lo cual va a facilitar su proceso en el control de esfínteres. (Lujan, Lavisier, Rodríguez, 2000). También es importante propiciar a los niños movimientos autónomos con el fin de favorecer la maduración muscular, por ejemplo, cuando el niño comienza a subir las piernas de forma independiente ejercita los abdominales y es aquí donde se comienza a estimular esta musculatura para lograr una maduración muscular que facilite el control de esfínteres.

Si nos damos cuenta todo este proceso se logra gracias a la adecuada formación y funcionalidad de músculos, tejidos elásticos y vasos sanguíneos, por lo tanto si quieres conseguir que el niño logre controlar esfínteres de forma independiente, debes tener en cuenta que se requiere de un complejo mecanismo que debe actuar coordinadamente y que implica centros nerviosos cerebrales y espinales así como, un adecuado funcionamiento y fortalecimiento de la musculatura lisa de la vejiga y uretra posterior y la musculatura estriada del esfínter externo de la uretra. A partir de todo esto, el niño va a adquirir paulatinamente la capacidad de darse cuenta que su vejiga está llena y la necesidad de vaciarla con una micción (acto de orinar), lo que significa que adquiere la capacidad de iniciar y terminar una micción y que es lograda en forma voluntaria, gracias al paulatino control de la corteza cerebral y adecuado estimulo del sistema neuromuscular.

Desarrollo Psicológico-Emocional

Para empezar es necesario conocer el desarrollo psicosexual del niño, un bebe antes de los dos años según Freud, su mayor placer o satisfacción se encuentra en la parte oral, por tal razón, vemos que el bebe le gusta usar el chupo y este le da seguridad y lo lleva a la calma en momentos de angustia, después de los dos años comienza la etapa anal y esta se denomina así ya que es el inicio del control de esfínteres (esta teoría está basada en el desarrollo neurológico y físico del bebe), pero no sólo está relacionado el desarrollo físico sino que, el desarrollo intrapersonal también es fundamental, en esta etapa el niño ya tiene una mayor independencia, ya sabe lo que le gusta y lo que quiere, por tanto, el bebe de manera subconsciente decide cuando regalar o no, ya que para él, las heces son obsequios que él le provee al adulto, el manejo que le dé el cuidador va a ser fundamental en el desarrollo de la personalidad en su adultez.

Si un padre alaga y le da recompensas por usar el baño correctamente y en el momento adecuado, entonces el niño va a ir con éxito a través de su proceso. Sin embargo, si un padre se burla y castiga a un niño mientras él o ella está en esta etapa, el niño puede responder de manera negativa.

Freud afirma que los padres deben de promover el control de esfínteres con elogios y recompensas, teniendo presente que el niño lo haya logrado en el momento y lugar adecuado, y no regañarlo si no lo logra, esto conllevará a forjar un adulto competente, productivo y creativo.

Si los padres o cuidadores en vez de alagarlo lo regañan, le pegan, lo menosprecian o se burlan, en el niño pueden generar las siguientes emociones: la primera es de rebeldía, el niño hará donde quiere y a la hora que quiera, sin tener presente cual es el lugar adecuado, el cual conllevará después a una extrema sumisión, el niño con tal de no ser reprendido se abstiene y por tal razón da como resultado a un estreñimiento voluntario; Esto ocasionará que en su vida adulta sea psico- rígido con el orden, tacaño, perfeccionista, pulcro y dictatorial.

Pero si un padre o cuidador se va al otro extremo, con cambios emocionales fuertes, donde recompensan cuando lo hacen en el baño y se entristecen cuando no controlan el esfínter, va a generar un adulto desordenado, y extremadamente generoso, cruel y destructivo.

Como podemos notar el control de esfínteres es un proceso íntegro donde el desarrollo psicológico va muy de la mano con el desarrollo neurológico y físico, por tal razón, es indispensable identificar la etapa de desarrollo en la que se encuentra tu bebe, ya que el forzar el proceso lo único que va a ocasionar es tristeza y frustración en el adulto cuidador, y va a generar un mal manejo con el niño; Lo mejor es no afanarse teniendo presente que cada persona es diferente y su proceso madurativo no es igual al otro, por tal razón, es relevante dejar que el niño decida en qué momento quiere dejar el pañal, ya que con esta decisión está mostrando el desarrollo de la independencia, el cual es crucial para la adquisición de su personalidad, y así el proceso no va a ser arduo, ya que sus músculos pélvicos ya tienen la capacidad de contener la orina y las heces, y el niño no se ensuciará tanto, y será muy fácil el manejo. Recuerda el control de esfínteres es una decisión personal y como tal el padre debe de aprender a respetarla y no centrarse en sus intereses egoístas y personales, por eso hay que estar receptivos a lo que el niño dice o expresa.
Jeimi Lisette Rodríguez S.
Fisioterapeuta-U. Iberoamericana
Liliana Castañeda Suancha
Pedagoga Infantil– Uniminuto

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